El mercado financiero islámico
Como ocurre en el mercado financiero convencional, en el mercado financiero islámico se distinguen dos compartimentos, es decir, los mercados primarios y secundarios: el primero es un lugar de encuentro entre las empresas que emiten títulos nuevos con el fin de recaudar fondos, y del otro lado están las ofertas de fondos que emanan de diversos inversores.
La emisión de las acciones en el mercado islámico se hace a través de los contratos llamados de mudaraba: en efecto, este tipo de contrato tiene la forma de una sociedad de participación en la que podrían distinguirse dos partes: la primera que invierte el capital, y la segunda que propone su pericia. No olvidemos que el Islam prohíbe la emisión de instrumentos financieros comportando partes de incertidumbre sobre todo las obligaciones. En lo que respecta al mercado secundario, la negociación de los productos financieros está tolerada en el Islam y los precios están sometidos a las leyes de la oferta y de la demanda, pero las actividades de especulación están prohibidas.
La emisión de las acciones en el mercado islámico se hace a través de los contratos llamados de mudaraba: en efecto, este tipo de contrato tiene la forma de una sociedad de participación en la que podrían distinguirse dos partes: la primera que invierte el capital, y la segunda que propone su pericia. No olvidemos que el Islam prohíbe la emisión de instrumentos financieros comportando partes de incertidumbre sobre todo las obligaciones. En lo que respecta al mercado secundario, la negociación de los productos financieros está tolerada en el Islam y los precios están sometidos a las leyes de la oferta y de la demanda, pero las actividades de especulación están prohibidas.